El programa Comunidades Educativas Seguras y Protectoras, impulsado en Ecuador por el Ministerio de Educación, el Ministerio del Interior y la Policía Nacional, busca transformar la seguridad escolar pasando de una visión reactiva centrada solo en las aulas a un enfoque integral y comunitario. En el corazón de esta estrategia destacan las Caminatas Participativas, recorridos territoriales in situ donde autoridades, policías, docentes, familias y estudiantes identifican de primera mano factores de riesgo como falta de iluminación, deterioro del espacio público o puntos inseguros para elaborar un plan de acción concreto con responsables y plazos definidos. En última instancia, estos lineamientos nos invitan a reflexionar sobre la importancia de la corresponsabilidad cívica e interinstitucional, demostrando que proteger a la niñez exige habitar, diagnosticar y recuperar activamente las calles que forman el entorno de nuestras escuelas.




